viernes, 6 de mayo de 2011



Esta vida (porque no hay más que ésta) no es más que un cúmulo de situaciones que se repiten una, y otra, y otra, y otra vez... Quizás no exactamente de la misma forma, pero sí con unos dejes tan, tan parecidos que no dejan lugar a dudas.

Supongo que seré yo, que puedo echar el corazón por los ojos, pero al saberlo me ha apetecido llorar mucho. Porque me he acordado de "aquel día", de cuando él también se fue de casa y no nos servía ningún otro para consolarnos. El tiempo pasa, todo lo cura y al final solo deja el recuerdo de lo bueno.

También seré yo, o a lo mejor nosotros, que no sabemos ni ser amigos, o que somos tan amigos que para que todo nos vaya bien en la vida tenemos que acordarnos el uno del otro sin decir nada. Yo ya no sé, si es que yo lo hago mal, si es que me las he apañado bien sin tí y tú sin mí o que demonios pasa aquí.

Verdaderamente, hoy no pretendo una respuesta. Igual ni hoy, ni mañana, ni en bastante tiempo. Era el turno de las situaciones gemelas y ahora nos queda una por delante estremecedoramente similiar.

lunes, 18 de abril de 2011

Crónica de una muerte anunciada,

la de mis principios y convicciones.

De repente, al cruzar "Las Vegas", me he dado cuenta de que me sigo acordando de cosas que había escondido y aplastado en el fondo de mi... no sé, corazón. Que había escondido en algún sitio oscuro y que cuando me perdí, activé un resorte y salieron por mis ojos.

Aunque nadie lo viera.

Y aunque nadie lo viera, busqué entre la multitud la saltada tapa de mis sesos para poder esconderlo todo de nuevo. Afortunadamente, hubo suerte y la encontré rápido y luego, como si nunca hubiera existido, borré ese momento con una facilidad pasmosa.

sábado, 9 de abril de 2011

Viernes


Probablemente, si todo fuera un poco más normal, yo incluso me plantearía aprender a cocinar por tí.

lunes, 4 de abril de 2011


Últimamente, las cosas que me gustaría decir, no las digo porque no hay nadie que quiera leerlas, y las que de verdad debería decir, no debe leerlas nadie.

martes, 15 de marzo de 2011

Ils se croisent tout les jours comme un couple en amour
Elle lui sourit légèrement avec un tas d'arrière pensées
Regarde toujours ou il va, ce qu'il fait dans son rétroviseur
Mais elle n'a jamais osée

Quant elle ne le voit pas un matin elle s'inquiète
Comme si il lui appartenait un peu dans sa tête
Elle n'a jamais ne serais-ce que baisser sa fenêtre
Il ne s'en rend même pas compte a croire qu'il est bête

Que veux-tu, je suis folle de toi
Mon coeur ne bat plus quand je te vois
Tu es beau, tu es grand, tu es fascinant
T'as des chevaux, des poneys, faisons des enfants
Quelle issue y-a-t'il pour moi
Mon corps ne bouge plus quand j'entends ta voix
Tu es chaud comme un gant autour de mes doigts
Mais ton regard de braise est tellement froid

Jamais un simple hochement de tête
Comme un adolescent timide dans une fête
J'adore vraiment ton style, comment tu t'habilles
Je n'suis pas sûr que cette première fois serait habile

J'aimerai déjà te dire "je t'aime" sans consonnes ni voyelles
Les choses se feraient d'elles même, j'ai la flamme et la flemme
Dis moi que tu es fort comme cet étalon noir a côté de ce chêne

Que veux-tu, je suis folle de toi
Mon coeur ne bat plus quand je te vois
Tu es beau, tu es grand, tu es fascinant
T'as des chevaux, des poneys, faisons des enfants
Quelle issue y-a-t'il pour moi
Mon corps ne bouge plus quand j'entends ta voix
Tu es chaud comme un gant autour de mes doigts
Mais ton regard de braise est tellement froid

Charismatique du magnifique
Trèfle à quatre feuilles sous les chevaux au galop
Cet homme qui pique, sa frasque hippique
A touché mon cœur dans sa chemise à carreaux

Que veux-tu, je suis folle de toi
Mon coeur ne bat plus quand je te vois
Tu es beau, tu es grand, tu es fascinant
T'as des chevaux, des poneys, faisons des enfants
Quelle issue y-a-t'il pour moi
Mon corps ne bouge plus quand j'entends ta voix
Tu es chaud comme un gant autour de mes doigts
Mais ton regard de braise est tellement froid

sábado, 12 de marzo de 2011


A partir de aquí, las cosas siempre suelen ir a peor.
Me gustaría pedir menos en vez de más.
Lo de hace un año menos.
Voy a despedir mis 19, mi salida de los "dieci" cenando sola una plato de espaguetis al pesto.

lunes, 21 de febrero de 2011

Y ya nada me importa

Y a veces, solo a veces, me creo que no llueve. Que me deslizo suavemente entre las olas y, en realidad, de las nubes cae zumo de papaya.
En los cerezos ya crecen mangos.
Mi casa es solo mía. Vivo en medio de la isla, en una palmera cocotera que se curva para abrazarme por la cintura cada tarde.
Puedes bailar desnuda, yo lo hago, o con una camisa de piñas, es indiferente. Entre los geranios bajo la explosión de fuegos artificiales.
El resto de las veces, simplemente no es así.