lunes, 4 de abril de 2011


Últimamente, las cosas que me gustaría decir, no las digo porque no hay nadie que quiera leerlas, y las que de verdad debería decir, no debe leerlas nadie.

martes, 15 de marzo de 2011

Ils se croisent tout les jours comme un couple en amour
Elle lui sourit légèrement avec un tas d'arrière pensées
Regarde toujours ou il va, ce qu'il fait dans son rétroviseur
Mais elle n'a jamais osée

Quant elle ne le voit pas un matin elle s'inquiète
Comme si il lui appartenait un peu dans sa tête
Elle n'a jamais ne serais-ce que baisser sa fenêtre
Il ne s'en rend même pas compte a croire qu'il est bête

Que veux-tu, je suis folle de toi
Mon coeur ne bat plus quand je te vois
Tu es beau, tu es grand, tu es fascinant
T'as des chevaux, des poneys, faisons des enfants
Quelle issue y-a-t'il pour moi
Mon corps ne bouge plus quand j'entends ta voix
Tu es chaud comme un gant autour de mes doigts
Mais ton regard de braise est tellement froid

Jamais un simple hochement de tête
Comme un adolescent timide dans une fête
J'adore vraiment ton style, comment tu t'habilles
Je n'suis pas sûr que cette première fois serait habile

J'aimerai déjà te dire "je t'aime" sans consonnes ni voyelles
Les choses se feraient d'elles même, j'ai la flamme et la flemme
Dis moi que tu es fort comme cet étalon noir a côté de ce chêne

Que veux-tu, je suis folle de toi
Mon coeur ne bat plus quand je te vois
Tu es beau, tu es grand, tu es fascinant
T'as des chevaux, des poneys, faisons des enfants
Quelle issue y-a-t'il pour moi
Mon corps ne bouge plus quand j'entends ta voix
Tu es chaud comme un gant autour de mes doigts
Mais ton regard de braise est tellement froid

Charismatique du magnifique
Trèfle à quatre feuilles sous les chevaux au galop
Cet homme qui pique, sa frasque hippique
A touché mon cœur dans sa chemise à carreaux

Que veux-tu, je suis folle de toi
Mon coeur ne bat plus quand je te vois
Tu es beau, tu es grand, tu es fascinant
T'as des chevaux, des poneys, faisons des enfants
Quelle issue y-a-t'il pour moi
Mon corps ne bouge plus quand j'entends ta voix
Tu es chaud comme un gant autour de mes doigts
Mais ton regard de braise est tellement froid

sábado, 12 de marzo de 2011


A partir de aquí, las cosas siempre suelen ir a peor.
Me gustaría pedir menos en vez de más.
Lo de hace un año menos.
Voy a despedir mis 19, mi salida de los "dieci" cenando sola una plato de espaguetis al pesto.

lunes, 21 de febrero de 2011

Y ya nada me importa

Y a veces, solo a veces, me creo que no llueve. Que me deslizo suavemente entre las olas y, en realidad, de las nubes cae zumo de papaya.
En los cerezos ya crecen mangos.
Mi casa es solo mía. Vivo en medio de la isla, en una palmera cocotera que se curva para abrazarme por la cintura cada tarde.
Puedes bailar desnuda, yo lo hago, o con una camisa de piñas, es indiferente. Entre los geranios bajo la explosión de fuegos artificiales.
El resto de las veces, simplemente no es así.




lunes, 14 de febrero de 2011

It happens everyday


Bastante escéptica y aséptica.

domingo, 6 de febrero de 2011

Inerte

Es como un torbellino, una ventisca, una confusión enorme e infinita.
Es un volcán que no termina de estallar y también es el botón de la camisa apretada.
Un tremendo golpe en la cabeza que marea y difumina la ralla entre la realidad y los sueños y la imaginación.
La maldita curiosidad del arrepentimiento y de la equivocación.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Champiñones

Sin lugar a dudas, era tonta perdida.
Iba en el autobús medio dormida, con la cabeza perdida en sus cosas. Bueno, no en sus cosas, más bien, en aquella cosa.
Se daba cuenta de la imposibilidad del asunto y de la poca suerte que tenía. Por otra parte, ya había considerado de aquella forma otras cosas que, por hache o por bé, se habían convertido en polvo en sus bolsillos.
Pero... Era tan tonta que no podía evitar pensarlo. Que un día le diría que si quería tomar un café con él, que la invitaría. Y entonces, hablarían, y se darían cuenta de que a los dos les quedan los pantalones cortos y se les ven los calcetines cuando se sientan. Le contaría que es un inútil, que no toca ni la puñetera guitarra, ni sabe escribir poemas ni querer, pero que con el paso del tiempo, le cogería cariño, y a lo mejor, hasta se acababan queriendo.
¡Au! Cuando iba a imaginar su noveno primer beso, el chico de al lado le dio un rodillazo. Maldito síndrome de la pierna inquieta.
Y mientras inventaba la gran mentira, levantó la cabeza y le vio al fondo del autobús. Creando vuestra vida juntos y tú sin saberlo.
Como tu nombre.