lunes, 29 de noviembre de 2010

Veinticuatro


Sabes que todo pasará por el filtro del tiempo, ese filtro que decía Balmes. Nada fue ni tan bueno ni tan malo, es probable que ni siquiera fuera como lo recordamos.
No nos debemos ningún perdón ni ninguna disculpa. No sé si merezco las líneas de tu carta, pero me gustaría que supieras que nunca te guardaré rencor, no tengo ningún motivo.
¿Recuerdas la contraportada del cd que te dije? El de aquel concierto juntos. Seres volátiles que no pertenecen a esta tierra. El aire nos empuja y nos separa. Me separa a mí, en una dirección contraria a la tuya, por eso sí que te pido perdón. Por no saber pegarme al suelo.
Lamento haberme guardado muchas cosas que debería haberte dicho y ahora no tienen mucho sentido. Pero no pienses que me he ido y que ya no soy parte de tí. Me seguiré quejando de tus palabras inventadas y tú, de lo asquerosamente dispersa que soy.
Y también diré tu nombre, y te llamaré cuando esté sola.
Pero no pienses en lo que nunca será, y no me eches de menos. Sé que volverás a ser feliz sin mí, puede que incluso más feliz de lo que fuiste conmigo, aunque ahora no me creas.
También confío en que yo dejaré de estar vacía.



Reescribendo la espiral de prometer hacerlo bien,
De cometer un nuevo error,
De no saber pedir perdon o pedirlo demasiadas veces.

miércoles, 24 de noviembre de 2010


Después de aquello, se hizo bastante tarde, y ambos nos teníamos que marchar, pero fue genial ver a Annie de nuevo. Me di cuenta de la maravillosa persona que era y... y de cuanta diversión me había aportado conocerla. Y entonces pensé en aquel viejo chiste, ¿sabes? Este tipo que va al psiquiatra y le dice “doctor, mi hermano está loco; ¡cree que es una gallina!” Y el doctor le dice “¿y por qué no le interna?” y el tipo le dice “Lo haría, ¡pero necesito los huevos!”. Bueno, creo que eso expresa justo como me siento con respecto a las relaciones: ¿sabes? son totalmente irracionales, excéntricas y absurdas y… pero bueno, supongo que seguimos en ellas porque la mayoría de nosotros necesitamos los huevos."

viernes, 5 de noviembre de 2010


Angela, tu es infâme !
Je ne suis pas infâme!... je suis une femme!

domingo, 24 de octubre de 2010

2+2

Hoy casi me derrito cuando mamá me dijo que habían venido los reyes magos.
Cuando me posó encima de la cama tres bolsas gigantescas.
Prefiero esto al 6 de enero. Y tenías que haber entrado, a pesar de mi pijama viejo, a quitarme el sueño de los párpados.

viernes, 22 de octubre de 2010


Algo se revuelve en mí cuando pienso en que se me ha olvidado en casa.
Se me ha vuelto a olvidar la libreta. Y como se me ha olvidado la libreta, se me olvidará lo que pienso en ese momento.
Las ideas se evaporarán en mi cabeza y llegarán a ser nada pudiendo haber llegado a ser todo. Como la mayor parte de las cosas.
Las luces de las fábricas por la mañana ya no serán un pequeño Tokyo en la autopista. Las nubes serán nubes y no castillos en el aire. Y yo me seguiré preguntando el por qué de las cosas. El por qué de por qué sigo teniendo ciertos pensamientos hirientes. Por qué sigo incurriendo en la incostancia, ya habitual.
Porque para mí también olvido el lápiz y la goma, como para mi libreta.
Es probable que esté totalmente perdida o igual ya no quedan páginas por escribir (en la libreta, digo).

viernes, 15 de octubre de 2010







Llevo un par de semanas muy rara.
La semana pasada me la pasé soñando todas las noches cosas MUY descabelladas; como que daba clases de inglés en una cafetería que luego se convertía en la cocina de mi abuela, que hacía una película con Lindsey Lohan como hada verde, que secuestraban a mi hermano o a Aida...
Ahora tocan olores. Cada vez que huelo algo me acuerdo de alguna cosa. Como los clinex, las castañas, las manzanas, los tubos de escape, el frio, los ambientadores...
Será que se acerca noviembre y no suele traer cosas muy comunes.

¡hola!


martes, 5 de octubre de 2010


Esos que dicen que no les gustan las tardes lluviosas, mienten.
Me gusta tirarme en el sofá con una manta, beber té con leche y azúcar y dejarme querer. Solo voy a echar de menos esas medias por las rodillas.